Esta vez me he decidido por hacer unas galletas decoradas con fondant, muy amorosas.
Como había comprado unos cortantes en forma de corazón que mejor fecha para estrenarlos que hoy. Pero tengo que decir que para demostrar amor y todo nuestro afecto cualquier día del año es bueno, incluso mejor ya que la sorpresa será aún más grande, para el ser amado, ya que no se lo espera. Bueno que me lío, os doy la lista de ingredientes, a mi me salieron 34 unidades (depende claro del tamaño del cortante, el mio creo que media unos 5 cm).
INGREDIENTES:
250 gramos de harina tamizada (De la normal, de toda la vida)
125 gramos de azúcar glass (del super que tengáis más cerca)
125 gramos de mantequilla sin sal y a temperatura ambiente
1 huevo M
1 cucharadita de esencia de vainilla (o el aroma que más os guste)
1 chorrito de leche normal (como una cucharada)
Una vez que tengamos todo esto, en el bol de la amasadora (yo tengo una de Bosch, normalita creo que me costó menos de 50 €) ponemos la mantequilla, el azúcar glass y lo batimos bien unos 5 minutos a velocidad 3. Después añadimos el huevo y la esencia de vainilla (o la que queráis). Ahora batimos despacio, a velocidad 2 y vamos añadiendo la harina poquito a poco (poner un trapo por encima de la amasadora o pondréis la cocina blanca como la nieve) y una vez incorporada entera subimos a velocidad 3. Durante al menos unos 10 minutos. Tenemos que comprobar que la masa es homogénea y al tocarla no se nos pega en los dedos.
En una mesa extendemos un papel vegetal (de esos blancos para horno) y ponemos la masa en forma de bola. Con un cuchillo grande o cualquier cortador de masa hacemos 4 partes con ella. Cogemos cada parte por separado y la extendemos en otro papel vegetal y con la ayuda de un rodillo la estiramos. Así con las 4 partes (cada una extendida sobre un papel vegetal) cogemos los 4 papeles con las masas y a la nevera mínimo 3 horas, yo las deje toda la noche (cuanto más tiempo mejor).
Al día siguiente como la masa ya estaba estirada, cogí los cortantes en forma de corazón y me puse como loca a cortar la masa.
Ahora solo tocaba llevarlas al horno a 180º durante 12 o 15 minutos, en realidad hasta que veáis que por los bordes están doradas.
Las sacamos y las ponemos sobre una rendija hasta que estén bien frías.
Yo mientras se enfrían aprovecho a hacer la decoración con fondant, esta vez con motivos de San Valentin, y con mucho corazón.
Una vez que están fríos, pego las decoración con pegamento comestible. Quedan así de chulos y de apetitosos.
Como tenia bolsitas de las cakes pops (que todavía no he podido usarlas y eran de corazoncitos en rojo y fucsia ¿que mejor oportunidad que aprovecharlas para estas fechas?
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