Después de hacer ya en varias entradas Cupcakes, he pensado en hacer algo diferente, pero no menos delicioso, así que me he decidido por unas PAVLOVAS.
Muchas y también muchos no sabréis que narices es eso. Tengo que confesar que yo tampoco lo había oído en mi vida. Pero fue probarlas y se quedó grabado en mi subconsciente, para toda la vida.
La receta está adaptada de Nigella Lawson (una diosa en repostería, con un montón de libros dedicados a la creatividad en los postres) os recomiendo que le echeis un ojo a alguno de sus libros, dan ganas de rebañar hasta las fotos.
Tened en cuenta que esta receta está hecha para unas minis pavlovas de un tamaño aproximado de unos 10 centimetros de diametro. Pero que perfectamente la podeis hacer tipo tarta, es decir con un diametro muy superior. Pero a mi me gusta más en tamaño pequeño, porque así me puedo llevar una al trabajo, otra para media tarde, o para regalar a un familiar o amigo. Con el otro tamaño tiene que cortarla y ya no queda tan bonita la presencia (aunque el sabor es el mismo) ainnns y que sabor......
Vale no me enrollo más hay va la receta (recordar para 12-14 minis tartitas:
- Para el merengue
- 4 claras de huevo L
- 1/2 cucharadita de cremor tartaro (o una pizca de sal, si no teneis cremor)
- 250 gramos de azúcar glass (siempre tamizada)
- 2 cucharaditas de harina de maiz (la maizena de toda la vida)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Para la nata
- 375 ml de nata para montar (bien fria)
- 1 y 1/2 cucharadita de vainilla
- Para decorar
- Frambuesas, Fresas, Moras, Arandanos, Kiwis (o cualquier fruta que os guste)
Ahora la Preparación:
- Precalentar el horno a 180ºC. Y ponemos un rectángulo de papel vegetal en nuestra bandeja de horno.
- Comenzamos haciendo el merengue. Batimos las claras con el cremor tartaro (o una pizca de sal) hasta que se forme picos firmes pero no muy rigidos.
- En este punto comenzamos a añadir el azúcar poco a poco mientras vamos batiendo a una velocidad media con nuestras varillas hasta conseguir un merengue super brillante y blanquito.
- Cuando ya tenemos todo el azúcar incorporado, anadiremos la harina de maiz y la vainilla y volvemos a batir de nuevo hasta que se integren en el merengue.
- Una vez que veamos que ha alcanzado el punto de firmeza, que haga que el merengue se quede en las varillas sin caerse. ¡¡ Ya lo tenemos!!
- Lo metemos en una manga pastelera con una boquilla lisa (como la 1A de Wilton) o simplemente cortando la punta de la manga.
- Vamos haciendo circulos de unos 10 centimetros de diametro con el merengue sobre el papel vegetal. Hay que dejar espacio entre unos y otros porque con el calor se inflan.
- Bajamos la temperatura del horno a 150º C, y hornemos durante 30 minutos. Una vez hayan pasado ese tiempo, apagamos el horno y dejamos la bandeja dentro otra media hora más.
- La sacamos después de ese tiempo, y dejamos unos 3 minutos en la bandejas antes de pasarlas a la rejilla para que se terminen de enfriar.
Mientras esto pasa, nosotras montamos la nata.
- En la batidora comenzamos a montar la nata, y cuando esté a punto de montar por completo añadiremos la vainilla y continuamos hasta que esté del todo lista.
Ahora ya tan solo nos queda coger una cuchara grande y echar la nata encima de las tartitas, a discreción sin miramientos, lo bonito es que no sean todas iguales, aquí la imperfección es lo más interesante. Para terminar lo decoramos con la fruta fresca que más nos guste.
Un consejo las que no vayáis a consumir. A la nevera (que llevan nata y se ponen malas a temperatura ambiente de un día para otro)
Un consejo, yo lo que suelo hacer es más cantidad de tartitas y las guardo en cajas metálicas así cuando de apetece comer solo tengo que montar la nata y añadir la fruta. Siempre las tengo de esta manera para consumir. Si haria mucha cantidad en la nevera aguantan bien 2-3 días, pero no más al llevar la nata.